Santísima
Trinidad,

la esencia
de Cuba en
una botella.

Cuba no se puede reducir, ni resumir, ni abreviar. Su capacidad artística, el jazz, la arquitectura, sus calles, sus playas o su forma de entender la vida no caben en una botella. Pero su esencia, ah, eso ya es otra cosa y sí que cabe en una botella. Nos referimos al ron, al destilado por excelencia de Cuba. Nos referimos a Santísima Trinidad de Cuba, un ron que destila, además, el talento de los maestros roneros de la isla.

El mayor
talento
de la isla.

Elaborar ron en Cuba es representar a la isla y hablar en nombre de su pueblo. Por eso este país se toma tan en serio y controla tanto los procesos de producción. Se encargan de ello los maestros roneros, expertos cultivados en todas las materias del ron, desde el destilado hasta el blending y el envasado. Ningún ron auténticamente cubano puede elaborarse sin la supervisión de un maestro ronero. Por eso en Santísima Trinidad contamos con el nuestro, por eso podemos decir que Santísima Trinidad es un ron auténticamente cubano.

Para todos
los amantes
del ron
y de Cuba.

Cuando empezamos a definir nuestro Santísima Trinidad, nos hicimos estas preguntas: ¿cómo debería ser nuestro ron para convertirse en la elección de un amante de la isla? No la de uno cualquiera, la del mayor amante de la isla. Nos pusimos en la piel de esa persona y seguimos preguntándonos ¿qué notas debería tener nuestro ron para satisfacer a ese experto que sabe apreciar un ron auténtico, sin prisas, trago a trago? ¿Qué cuerpo, qué aroma? No seremos nosotros los que digamos que este individuo imaginario habría aplaudido nuestros destilados. Pero sí podemos afirmar sin rubor que los hemos elaborado teniendo en cuenta el grado de exigencia de un verdadero apasionado de Cuba y de su ron.

Suave
y ligero.

Santísima Trinidad se elabora con aguardiente, como todos los rones cubanos. Eso confiere al ron de la isla un carácter más agresivo que el de otras latitudes en las que no se añade aguardiente al blend. Sin embargo, Santísima Trinidad es distinto a todos. Nuestro aguardiente es de una calidad excepcional. Procede de melazas seleccionadas y además pasa por un largo proceso de envejecimiento y purificación. Esto le proporciona al ron un perfil organoléptico más delicado y sutil. Por eso decimos que Santísima Trinidad es el primer ron cubano suave.

Nada que ver con los otros rones, mucho que ver con Cuba.

Santísima
Trinidad 7

Producido en dos etapas de añejamiento. Primero los aguardientes son reposados en barricas durante 4 años y posteriormente estos son utilizados para la fórmula de los rones base, que se volverán a añejar por un periodo de entre 5 y 9 años en barricas de roble blanco americano. Estos rones serán utilizados en diferentes proporciones según su edad de añejamiento, en la formula del producto final.

Aspecto.Color ámbar brillante, deja pasar la luz con notables destellos y libre de partículas en suspensión.

Aroma.Propio de ron de gran añejamiento en barriles de roble, equilibrio correcto entre sus componentes, ligeramente dulce, recuerda a ciruelas pasas y uvas maduras deshidratadas. Un correcto balance entre todos sus aromas sin resaltar el olor de la madera de roble ni el del alcohol etílico.

Sabor. Notas tostadas procedentes del contacto con la madera. Bien evolucionado, dulzor ligeramente perceptible, combinado con tonos de vainilla y almendras dulces secas.

Sensación al tragar. Líquido de mediana viscosidad. Llena el paladar dejando una ligera sensación de calor balanceada con una ligera nota amarga sin llegar a ser irritante.

Notas de cata

Aspecto.Color ámbar brillante, deja pasar la luz con notables destellos y libre de partículas en suspensión.

Aroma.Propio de ron de gran añejamiento en barriles de roble, equilibrio correcto entre sus componentes, ligeramente dulce, recuerda a ciruelas pasas y uvas maduras deshidratadas. Un correcto balance entre todos sus aromas sin resaltar el olor de la madera de roble ni el del alcohol etílico.

Sabor. Notas tostadas procedentes del contacto con la madera. Bien evolucionado, dulzor ligeramente perceptible, combinado con tonos de vainilla y almendras dulces secas.

Sensación al tragar. Líquido de mediana viscosidad. Llena el paladar dejando una ligera sensación de calor balanceada con una ligera nota amarga sin llegar a ser irritante.

El más
cubano
de los rones
cubanos.

Santísima Trinidad es tan cubano, que no solo cumple sino que excede los requisitos de la denominación de origen protegida de ron cubano.

Santísima
Trinidad 15

Elaborado en tres etapas de añejamiento. En la primera etapa los aguardientes son añejados por un tiempo mínimo de 4 años, antes de formar parte de las mezclas de los rones base. En la segunda etapa, estos rones base formados con aguardientes y alcoholes destilados de caña, son envejecidos en nuestras bodegas por espacio de tiempo de entre 3, 7, 15 o 25 años hasta lograr los perfiles organolépticos deseados. Este nuevo ron extra añejo se guarda de nuevo en barricas apagadas para, a continuación, pasar a una tercera etapa de añejamiento en la que se redondean todos los componentes.

Aspecto. Ámbar oscuro, brillante, limpio, transparente, aspecto de glicerina gruesa cuando se agita sobre las paredes de la copa, en el ribete de la copa se ven matices de cobre brillante.

Aroma. Predominan las notas de añejamiento profundo y prolongado. Aromas de madera, tueste caramelizado, frutos deshidratados como ciruelas y uvas pasas, con fragancia ligeramente dulce.

Sabor. Balsámico largo, muy untuoso, dulzor moderado y con un ligero toque amargo bien integrado. Notas de madera, almendra y nueces procedentes del añejamiento prolongado. Muestra una excelente evolución del añejamiento de los alcoholes.

Sensación al tragar.De cuerpo franco robusto, llena muy bien el paladar. Fogoso, notas ligeramente amargas y de final largo y persistente.

Notas de cata

Aspecto. Ámbar oscuro, brillante, limpio, transparente, aspecto de glicerina gruesa cuando se agita sobre las paredes de la copa, en el ribete de la copa se ven matices de cobre brillante.

Aroma. Predominan las notas de añejamiento profundo y prolongado. Aromas de madera, tueste caramelizado, frutos deshidratados como ciruelas y uvas pasas, con fragancia ligeramente dulce.

Sabor. Balsámico largo, muy untuoso, dulzor moderado y con un ligero toque amargo bien integrado. Notas de madera, almendra y nueces procedentes del añejamiento prolongado. Muestra una excelente evolución del añejamiento de los alcoholes.

Sensación al tragar.De cuerpo franco robusto, llena muy bien el paladar. Fogoso, notas ligeramente amargas y de final largo y persistente.

Añejo

La mezcla final de Santísima Trinidad se re-envejece en una etapa que el maestro ronero llama de nivelación y donde se integran y armonizan los diferentes alcoholes.

Santísima
Trinidad 3

Creado en dos etapas de añejamiento, ambas en barricas de roble blanco americano. En la primera etapa se añejan los aguardientes de caña por un periodo de un año y medio. En la segunda etapa, los rones base se envejecen por periodos de entre 1 y 6 años hasta conseguir el perfil organoléptico deseado.

Aspecto. Color ámbar claro, brillante, limpio y transparente. Al deslizarse por la copa muestra viscosidad media y es persistente al caer.

Aroma.. Sólido aroma de madera de roble. Recuerda muy bien a la cosecha de la caña de azúcar, a su molienda y a la formación de los zumos azucarados. Toque de almendra y uva deshidratada.

Sabor. Añejamiento ligero, bien evolucionado. Dulzor ligeramente perceptible con notas de caña de azúcar combinadas con sabores procedentes de la madera bien integrados: almendras, vainilla, uvas pasas y ciruelas deshidratadas.

Sensación al tragar: Cuerpo pleno, suavidad marcada, ligero dulzor y sabor a madera, sin astringencia ni picor, con ligera sensación de fogosidad agradable.

Notas de cata

Aspecto. Color ámbar claro, brillante, limpio y transparente. Al deslizarse por la copa muestra viscosidad media y es persistente al caer.

Aroma.. Sólido aroma de madera de roble. Recuerda muy bien a la cosecha de la caña de azúcar, a su molienda y a la formación de los zumos azucarados. Toque de almendra y uva deshidratada.

Sabor. Añejamiento ligero, bien evolucionado. Dulzor ligeramente perceptible con notas de caña de azúcar combinadas con sabores procedentes de la madera bien integrados: almendras, vainilla, uvas pasas y ciruelas deshidratadas.

Sensación al tragar: Cuerpo pleno, suavidad marcada, ligero dulzor y sabor a madera, sin astringencia ni picor, con ligera sensación de fogosidad agradable.